Que pensaríamos si nos dijeran de manera rotunda que los colores que vemos no existen. ¿Pero cómo que no existen?, ¡¡si los estamos viendo!! , sería nuestra inmediata respuesta a tal incongruencia. En realidad no es una afirmación, del todo, descabellada ya que no existen como tales, solo son sensaciones captadas por nuestros ojos y reproducidas  por nuestro cerebro. Un juego o combinación entre la luz, la materia y nuestros asombrosos ojos al servicio de nuestra mente.

De una forma coloquial podemos describir el color como una reacción entre la luz y la materia. Sabemos que la luz está formada por toda una gama de colores, que podemos observar cuando por ejemplo la vemos descompuesta bajo el fenómeno natural del arcoíris (luz polarizada).

             Arcoíris        Luz polarizada               Iris

El hecho de que veamos unas cosas de un color y otras de otro es debido a que cuando la luz incide sobre un objeto, este absorbe parte de esa gama de color contenida en la luz y como un espejo refleja la restante, la combinación de esa gama de colores que refleja es la que nuestros ojos perciben y nuestro cerebro interpreta.

El color que refleja la materia siempre es propio de la naturaleza del objeto que estamos viendo,  así entonces cada objeto de distinta naturaleza tendrá un color característico.  ¡A no ser, claro, que lo pintemos!

 Naranja     Hierba      Cielo

De un tiempo a esta parte el color en el mundo de la pintura, industrial y decorativa, ha cobrado mucha importancia. Así hemos pasado de tener una pequeña gama de colores en determinados tipos de pintura, a contemplar la posibilidad de crear, casi, cualquier tono en un instante  a través de la tecnología de las máquinas tintométricas.  En CPA llevamos este concepto más allá, por lo que nos hemos especializado profundamente en este campo.

En nuestro laboratorio disponemos de la tecnología mas avanzada, no solo para reproducir  el color partiendo de referencias o cartas, sino también para poder igualar cualquier color de cualquier pintura que el cliente nos proponga, partiendo de una muestra ya sea extraída de la propia pared o cualquier soporte o procedente de algún resto de pintura líquida que haya sobrado desde la última vez que se pintó.

Todo esto lo hacemos con la ayuda de dispositivos como el espectrofotómetro. Este aparato lee, a través de un software, la estructura del color que le proponemos y lo reproduce con la mayor exactitud  teniendo en cuenta los pigmentos con los que trabajamos, y para los cuales está programado.

Espectrofotómetro

Todo es susceptible de ser pintado. Ofrezcamos, a través de la pintura y sus colores, una nueva visión de las cosas. Resulta increíble como una estancia, mueble o cualquier otro elemento de nuestro hogar puede cobrar nueva vida, sólo con una simple mano de pintura y el toque mágico del color. Está en nuestras manos sacar el mayor partido posible a la decoración del lugar donde vivimos o trabajamos y así de esta manera crear nuevas ilusiones que sin duda repercuten en nuestro estado de ánimo y contribuyen, por tanto a nuestro bienestar.